Cuesta abstraerse de las raíces, algunos las sienten muy profundas en su corazón y otros simplemente viven dentro de la burbuja, lo cual les hace imposible ver desde afuera.
Y es que el ejercicio de ver a Chile debutando en un mundial, con toda la presión, con toda la historia a cuestas, con toda la inexperiencia en el análisis de ver a la roja apostando en un mundial, dificulta el ejercicio periodístico y de análisis.
Por un lado los medios abusan del hincha común y corriente en la entrega gratis de un optimismo empaquetado y construido en base al relleno del noticiero o matinal.
Por otro, los enviados especiales al continente negro hablan desde el corazón y no desde la razón. Hasta donde tengo entendido, ese es trabajo del que paga (hincha) y no del que pagan (periodista).
Suena amargo y lo es, me molesta el optimismo de las calles, me molestan las encuestas que dan a Chile como seguro en semifinales, me molesta que se crea que Chile va a ser la revelación y me molesta que se diga “celia punk”, “niño maravilla” y “matigol”, me molesta que la gente se compre gorros de dos metros, cornetas y anteojos gigantes solo pensando en salir a celebrar, y no en el partido.
Si fuera por mí, me encerraría tal cual lo hace Eduardo Galeano con un cartel fuera de la casa que diga “cerrado por fútbol”. Les dije, amargura pura
Ahora a lo que nos (me) convoca. Chile 1-0 Honduras
Desde la historia:
De nada me puedo quejar, sino más bien agradecer. Cuando uno revisa las participaciones de la roja en los mundiales del 1998 (Francia), 1982 (España) 1974 (Alemania), que son a los que uno puede comparar en mayor o menor medida la idea de cómo se juega actualmente al fútbol; nunca, pero nunca van a ver a la selección chilena salir a atacar a un rival.
Lo que se vio en el estadio de Mbombela es material exclusivo de Marcelo Bielsa y de regalo para quienes aún podemos ver, sentir o escuchar el fútbol.
1930 (Uruguay): Chile 3- 0 México - Chile 1-0 Francia
1950 (Brasil): Chile 5-2 E.E.U.U.
1962 (Chile): Chile 3-1 Suiza – Chile 2- 0 Italia – Chile 2-1 U.R.S.S – Chile 1- 0 Yugoslavia.
Esta lista que acaban de leer señores, es toda la historia de triunfos en mundiales de nuestra selección, desde aquel lejano, pero no menos glorioso 1930 hasta el presente Sudáfrica 2010. Ochenta años señores.(como diría J.M)
Conclusión: Triunfazo el de Chile frente a Honduras, en la historia quedará…………. de Eladio a Beausejour.
Desde la cancha:
Pudimos apreciar la intención y la capacidad de lograr establecer las líneas de presión desde tres cuartos, es lo que se pide a la hora de manejar un encuentro.
Si el partido se hubiese jugado los noventa minutos tal cual los primeros 45, estaríamos hablando de un partido casi perfecto, pero la cosa no es así, y es en el segundo tiempo cuando Chile mostró el lado “B”, ese del que no se habla ni se comenta en los medios, en un asado y menos en la oficina.
Fue inevitable recordar a la Argentina del 2002 y compararla con éste Chile cuando el concepto de pausa o tranquilidad no aparecieron ni pidiendo la hora. Aún recuerdo las recriminaciones que sufrió Bielsa luego de su bullada eliminación con la “albiceleste”.
“El correr sin pensar”, “Mal pensado vértigo”, “En el fútbol también se piensa, no solo se corre”.
Conceptos que me quedaron dando vuelta cuando la selección pierde el orden en el medio campo el segundo tiempo. Al momento de recuperar, si no es por un chispazo de Fernández o un foul auto-fabricado por Alexis, perdíamos la pelota en igual o menos tiempo que lo que demorábamos en recuperar.
Me preocupó la ansiedad de Alexis (entendible), me preocupó el nerviosismo de Valdivia (no estaba en su posición), me preocupó la invisibilidad de Beausejour (hizo el gol), me preocupó la poca capacidad de aguantar un balón o habilitar al tiempo requerido de Fernández (Habilitó para el gol).
Lo sé, es quejarse de lleno, es siempre ver el vaso medio vacío, pero también son síntomas reales que a veces cuesta ver cuando se gana y se desata la fiesta, y cual es el problema de ver la vida sin dulces, si lo que importa es el sabor.
Al final nos quedamos con un triunfo del que ya no se recordaban olores, una intención de la que registros no existen y una satisfacción que nos hará contar a nuestras futuras generaciones la experiencia de ver a Chile ganar después de 48 años.
Gracias Fútbol.
los ultimos serán los primeros. y yo que te hacía el más optimista optimista con este mundial que me tiene hasta las vuvuzelas.
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